La prisión de Sort como espacio de memoria
La prisión de Sort como espacio de memoria
El Ayuntamiento de Sort promovió desde el año 2000 la conversión de la antigua prisión en un espacio expositivo donde explicar el papel de Sort durante los años comprendidos entre la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial (1936-1945). Después de varios trabajos de rehabilitación y conservación de la antigua prisión de hombres y de encargar los proyectos de museología y museografía al Servicio de Historia, Patrimonio y Documentación de la Universidad de Lleida, en julio de 2007 se inauguró la “Prisión-Museo Camino de la Libertad. Un museo de la paz en la frontera” con el objetivo de dar a conocer el papel de Sort como lugar de acogida de los cientos de refugiados que huían del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial.

Los elementos museísticos y los contenidos de la exposición permanente fueron actualizados en 2014, cuando la Diputación de Lleida puso en marcha el proyecto “Perseguidos y Salvados” con el objetivo de recuperar la memoria del paso por el Pirineo de Lleida de los miles de judíos que huyeron de la persecución a que fueron sometidos durante la Segunda Guerra Mundial en la Europa ocupada por los nazis. Paralelamente, se pretendía dar a conocer la labor de apoyo y ayuda que los leridanos brindaron a estas personas que escapaban de la barbarie y de una más que probable muerte. La Prisión-Museo se convirtió en un lugar central de este proyecto y se señalizó, por primera vez, la cárcel de mujeres con la colocación de una placa explicativa.

Aunque en el discurso expositivo se hacía una mínima referencia al hecho de que las mujeres eran encarceladas en un edificio contiguo, el espacio que había ocupado la prisión de mujeres se conservaba igual que había quedado después de dejar de prestar esta función. En 2007 el Ayuntamiento de Sort firmó un convenio con la empresa Posan Cardós que previamente había adquirido el inmueble, conocido como Casa Facèrcia, donde se encuentra ubicado el espacio que había realizado funciones de prisión. Mediante este pacto, el espacio de 12,03 m2 de superficie se preservaría durante el derribo del edificio para garantizar su conservación como espacio histórico a incorporar a la Prisión-Museo “Camí de la Llibertat”.

